Los impuestos son tributos que las personas humanas y jurídicas están obligadas a pagar al Estado sin que exista una contraprestación directa por parte del ente recaudador.
Los contribuyentes pagan impuestos al gobierno en los distintos niveles (nacional, provincial) con el fin de financiar sus actividades, las cuales son garantizar la Educación, la Seguridad, la Salud, la Defensa y la Justicia.
Elementos principales:
Hecho imponible: son aquellos actos o circunstancias que generan la obligación de pagar un impuesto.
Sujeto pasivo: La persona o ente sobre la cual recae la obligación tributaria.
Sujeto activo: El Estado, quien en con su poder de imperio crea los tributos.
Base imponible: es la cuantificación económica del hecho imponible, es decir, el monto sobre el que se calcula el impuesto.
Impuesto determinado: Es la cantidad que el contribuyente debe pagar.
Podemos clasificar a los impuestos según la base de la siguiente manera:
Impuestos indirectos: Son aquellos que se aplican a bienes y servicios y por tanto afectan “indirectamente” a las personas, el más conocido es el impuesto al valor agregado.
Impuestos directos: Son aquellos que gravan directamente a las personas o empresas. Podemos citar como ejemplo al impuesto a las ganancias, ingresos brutos, etc.
